El hotel Meliá Villa Gadea se asienta en un privilegiado enclave frente al Mar Mediterráneo en el pintoresco pueblo pescador de Altea.
Su arquitectura innovadora, inspirada en el estilo de las típicas casas blancas de la zona, ha sabido combinar perfectamente modernidad y tradición para ofrecer a sus huéspedes, en un ambiente de máximo confort, el encanto, la paz y tranquilidad intrínsecas a Altea, atributos que han atraído a innumerables pintores y artistas de todo género para convertirla en el referente cultural de la costa alicantina.
Salud, belleza y relax también tienen cabida en este pequeño paraíso, una sorprendente piscina en forma de lago con varias cascadas, pistas de paddle, gimnasio, y un Talasso-Spa donde poder relajarse.
El Meliá Villa Gadea se convierte, así, en el único y primer hotel del grupo con centro de talasoterapia propia completando su gran oferta de salud y belleza del Meliá Altea Hills.